¿Por qué no tenemos una industria de cine en Puerto Rico? Por: Ramón H. Almodóvar

October 26th, 2010

Con tanto talento que tenemos en Puerto Rico, ¿por qué no tenemos una industria de cine? ¿Cómo es posible que no hayamos podido desarrollar una industria que puede aportar muchísimo a la tan necesitada economía de Puerto Rico? Tenemos lo más importante y de primera calidad: productores, directores  técnicos, actores; en fin, profesionales de la industria cinematográfica que cubren prácticamente todas las bases.
Durante la pasada década creamos varias condiciones favorables para el financiamiento del cine, la Ley 362 y el Fondo Cinematográfico. Nos falta desarrollar la distribución para comenzar a establecer una industria de cine en Puerto Rico. ¿Y por qué no lo hemos hecho, por qué no se ha logrado? La respuesta es sencilla y obvia: porque al Gobierno no le interesa realmente la industria de cine. Ningún gobierno de Puerto Rico ha presentado nunca un plan de trabajo serio sobre el desarrollo de la industria de cine en nuestra isla y muchos menos ha sabido  implementar las buenas ideas que les presentan los profesionales del sector. Al día de hoy no tenemos una política pública  sobre este tema, mucho menos un plan de desarrollo.  Cada cuatro años cambia la administración y se vuelve a empezar prácticamente de cero.

(FOTO SUMINISTRADA DE DAVID APONTE)

En casi todas las ocasiones, los gobiernos de turno se han negado a nombrar a una persona conocedora de la industria de cine en Puerto Rico a dirigir la Corporación de Cine. Puedo señalar, sin miedo a equivocarme, que los nombramientos a la dirección ejecutiva de la Corporación de Cine, desde su creación en la década del 70 del pasado siglo hasta el presente, han sido premios políticos, sin importarles el impacto negativo que éstos tendrían sobre el cine que se hace en nuestro país.  Desafortunadamente, esa mala costumbre sigue vigente y no se ve una solución rápida a este problema.
Durante la pasada administración hubo una combinación muy negativa entre el poder que ejerció el director ejecutivo y la falta de supervisión de los responsables de esta tarea. Como consecuencia de esto se dio el mayor nivel de irregularidades en la historia de la Corporación de Cine. La evidencia de estas acciones es abundante. Pero lo más que preocupa es la falta de interés de la actual administración para investigar las numerosas irregularidades que se llevaron a cabo.

(FOTO DE RODAJE FILME “ELITE”. FOTOGRAFIA DE ANDRES RAMIREZ)

Se ha demostrado que la producción de cine en Puerto Rico es uno de los negocios que más está aportando a la economía. Ahora falta que el gobierno tome este asunto en serio y lo encamine profesionalmente hacia la creación de una industria de cine en Puerto Rico.

Crees que el cine boricua imita mucho a Hollywood? Esto es bueno o malo? Es realmente necesario?

April 5th, 2010

Queremos saber, bajo tu criterio, cuáles son los mejores actores y actrices boricuas?

March 8th, 2010

Aqui les dejo mis favoritos:

Masculinos:

Julio Ramos

Israel Lugo

Norman Santiago

Axel Anderson

René Monclova

Femeninas:

Yamaris Latorre

Yezmin Luzed

Idalia Peréz Garay

Crees en el Cine Libre?

February 23rd, 2010

Aqui un enlace a el Manifiesto de Roberto Ramos Perea: Cine Libre: http://www.cinelibrepr.org/

Quiero saber: estas de acuerdo? Crees que esta equivocado? Hay futuro en esto del Cine Libre?

Cuáles son las peores películas puertorriqueñas?

February 1st, 2010

Se que es un tema que algunos encontrarán controversial, pero a modo objetivo, cuales entiendes tú que son los peores filmes realizados en nuestra patría?

Que hace falta en el cine Boricua? Bajo tu criterio, que cosas no se han intentado que podrían aportar a crear una industría de cine exitosa y continua?

January 23rd, 2010

Pienso que lo que no se ha intentado lograr en Puerto Rico hasta el dia de hoy es lograr explotar y explorar nuevos horizontes en la cinematografia a causa de la falta de educacion professional y formal.  Son muchos los aspectos, facetas, pasos, variables y factores que juegan un papel vital para capturar el mercado internacional con un ‘apeal’ fuerte en una produccion cinematografica. Pienso que para comenzar podemos formar una organizacion de cinematografia! Just a thought ~Fernando Acevedo

Cuales serian, según tu opinión, las peores películas hechas en Puerto Rico?

December 28th, 2009

La pirateria… Realmente afecta a nuestra industría?

December 21st, 2009

Censuremos lo “adecuado” por Roberto Ramos-Perea

October 5th, 2009

Donde quiera en el gobierno aparecen tarados que con su poder se imponen sobre el arte sin que medie la mínima consideración a la hora de imponer sus juicios.
El asunto de la censura de libros en el DE por Carlos Chardón levanta las pasiones sobre issues ya muy conocidos. Esto de la censura, según he podido investigar en años de estudio sobre el tema, es como una ola. Todo está en calma, el DE escoge en silencio sus currículos, a consejo -sabio a veces, tarados las más- sobre qué libros son o no son apropiados para determinado grado. En esas silenciosas acciones se han impuesto como lecturas del DE libros como El alquimista de Pablo Cohelo mientras han sido expurgadas obras como La palma del cacique y La cuarterona del padre de nuestras letras, Alejandro Tapia y Rivera. Y eso se ha hecho en silencio y nadie se ha quejado.
Ahora que las acciones salen de la torpeza administrativa de Chardón, y encima a la luz pública, entonces todo el mundo saca lanzas porque se trata de indiscutibles obras del más excelso mérito literario como la de los colegas Juan Antonio Ramos, la antología de José Luis Vega, Edgardo Rodríguez Julia y la del Maestro Fuentes, con su obra maestra Aura. Lógico y prudente que todos saquemos armas y nos lancemos al ruedo con nuestra buena sarta de cinismos, protestas y exigencias.
Pero hicimos lo mismo hace unos años con la novela de Olga Nolla, La Segunda hija. ¿Y qué pasó? Nada.
La batalla por lo que sucede en las mentes de los que hacen los currículos es absolutamente invisible para nosotros y no tenemos en ella parte por sencillas razones políticas. En Puerto Rico hay cientos de intelectuales capacitados para realizar un currículo apropiado. ¿Por qué no los contratan? Porque no son del partido. ¿Y quién hace el currículo? Los obedientes al partido. ¿Hay “adecuación” y “propiedad” en eso?
Aquí el asunto no es la libertad literaria, -que no nos ciegue la pasión libertaria de la creatividad- aquí el asunto es la definición de lo que es “apropiado” y “propio” para los estudiantes de 11 y 12. Es correcto lo dicho por el Gobernador en este issue, hay lecturas que son apropiadas hay otras que no. Estupendo, hasta yo estoy de acuerdo con él. Como muy bien dijo la colega Mayra Santos Febles, “no se le debe dar un churrasco a un bebé”.
Pero ese no es el punto. El punto es qué quiere decir “apropiado” y “propio”. La definición de lo que es “apropiado” y “propio” es lo que tiene que suscitar nuestra sospecha. Es lógico que una escena de sexo explícita, sacada de su contexto literario, pueda ser altamente reprochable en una lectura del sistema de educación gubernamental, venga de la pluma que venga. Podemos argumentar mil razones que justifiquen nuestra preocupación. Pero por otro lado, si utilizamos una falsa moralidad y el pánico sexual para esconder y censurar valores que tienen que ver con la identidad, con el sentido de nación, con el juicio crítico de nuestra sociedad actual, con el pasado histórico y doloroso de nuestra nación, ahí estamos hablando de un problema mucho mayor que la mera censura de libros con contenido sexual. La pregunta es, qué valores se quieren privilegiar e inculcar en la mente de estos estudiantes y qué lecturas se están usando para ello. ¿Por qué estas lecturas son expurgadas y no otras? ¿Que es lo que “apropiado” y “propio” para el DE? ¡Que lo digan de una vez! Cuando sepamos esto, entonces sabremos si nuestras protestas tienen o no sentido y dirección.
Creo que aquí se ha dado demasiada importancia a la “censura” siniestra contra la que todos estamos en pie de lucha, pero esta una bola de humo que esconde otras muchas censuras de las que no nos enteramos, que ocurren en los escritorios del DE sin que salgan a la luz. Entre la censura al libro de Olga Nolla y ésta, se fueron del currículo las obras de Alejandro Tapia y Rivera, padre de nuestras letras, y se han ido otras con la excusa de “cambio de currículo” que son obras formativas de nuestra puertorriqueñidad y de los valores que necesitan estos jóvenes para sobrellevar este tenebroso presente. Protestemos por eso, censuremos lo “apropiado”.

Roberto Ramos-Perea
Dramaturgo
Director del Archivo Nacional de Teatro y Cine
del Ateneo Puertorriqueño
Presidente del Instituto Tapia

ramosperea@gmail.com

Mensaje de Mayra Santos Febre

October 5th, 2009

Doctora Mayra Santos-Febres autorizó las siguientes declaraciones:

Es cierto. Yo recomendé al Departamento de Educación los libros Antología
personal, de José Luis González; El entierro de Cortijo, de Edgardo
Rodríguez Juliá; Mejor que te lo cuento: antología personal, de Juan
Antonio Ramos; Reunión de espejos, una colección de cuentos editada por
José Luis Vega; y Aura, de Carlos Fuentes. Recomendé otros libros que
quizás también caigan dentro de la lsita de
revisiones: Las Fábulas de Esopo, La Oveja negra y otros cuentos de Augusto
Monterroso, Querido Diego te abraza Quiela, de Elena Poniatowska, Cuentos
de amor de locura y de muerte, de Horacio Quiroga, Pedro y el Capitán, de
Mario Benedetti, entre otros .
Recomendé clásicos de la literatura puertorriqueña como La Cuarterona de
Alejandro Tapia y Rivera, La muñeca menor de Rosario Ferré.

El proceso de recomendación fue arduo, tomó meses de visitas a escuelas
(Yauco, Cidra, Barceloneta, Arecibo), de conversaciones con maestros que me
hicieron llegar sus necesidades. Luego cotejé las listas de lecturas del
Programa de Maestría y Doctorado de la Universidad de Puerto Rico, y de la
Universidad de Harvard, donde también he impartido clases. Consulté con
compañeros profesores del Departamento de Estudios Hispánicos e hice las
recomendaciones.

Recomendé estos libros, entre varios otros, y hoy, en medio de esta
polémica, aún los recomiendo por las mismas razones que lo hice en un
principio; porque nuestros adolescentes deben exponerse a textos que les
inculquen el amor por la lectura; textos que les hablen de cosas con las
que puedan conectarse; textos que les enseñen que los seres humanos somos
capaces de transmutar experiencias y sentimientos en palabras, tal y como
lo hace un músico o un pintor.

Recomendé estos libros no para que sustituyan otros libros, mucho menos a
los clásicos, sino para añadir. Son libros que figuran en la lista de
lecturas sduplementarias del Departamento de Educación. Ni siquiera forman
parte del currículo. Pero los recomendé porque la educación se trata de
eso, de añadir, como las capas que forman el tronco de un árbol. Esa es una
de las principales lecciones de mi madre, maestra de español en las
escuelas públicas de Carolina y Río Piedras durante más de 30 años y que he
tratado de seguir yo en mis dos décadas de profesora universitaria.

Tampoco recomendé estos libros para que sustituyan criterios de maestros o
padres. Y aunque lo tratara, no podría. Los maestros y los padres son la
parte insustituible del proceso educativo. Estos libros, en las manos de un
buen maestro o de un buen padre, podrían ser una gran herramienta para dar
elecciones de vida a un adolescente.

Algunas partes de estos libros contienen palabras que algunos juzgarán
fuertes. ¿La buena educación para un adolescente de 16 o 17 años es
responderle con el silencio a la existencia de esas palabras (palabras que
de seguro ha escuchado tanto que forman parte de su léxico) o la que
muestra contextos adecuados para esas palabras?

Además, la carga más fuerte de las palabras se la imprime la intención con
que se usa. A mí los peores insultos me los han proferido con palabras que
podrían formar parte del mensaje televisivo del gobernante de turno.

Sí hay temas que son menos aptos a determinadas edades. Por ejemplo, no
recomendé ninguna de mis novelas. Pero no fue por pudor. Si además de mujer
y negra, fuera pudorosa, difícilmente hubiese podido salir de los espacios
que la sociedad me asignaba. No las recomendé porque considero que los
temas que tocan son más apropiados para estudiantes universitarios.

Finalmente, quien implique que esas recomendaciones fueron una forma de
colaboración con el gobierno anterior, tiene razón. De hecho, ahora busco
la colaboración del gobierno de turno en lograr que se celebre el año
próximo un encuentro de escritores, es probable que con la asistencia de al
menos un premio Nóbel, que traiga una muestra de lo mejor de la literatura
en lengua española al alcance de quien quiera escuchar alguna conferencia
en la que, además del debate cultural nacional, se discutan asuntos que
ahora son de mucha relevancia fuera de nuestras costas, como, por ejemplo,
los estudios culturales y la otredad.

La verdad es que he estado en conversaciones con el actual secretario de
Educación para que algunos de esos escritores visiten escuelas de distintas
regiones del país.

Si el próximo gobierno es distinto a este y el anterior, de seguro también
buscaré su colaboración.

Yo no elegí ninguno de esos gobiernos. Sólo elegí ayudar al desarrollo
cultural de mi país, a hacer la cultura más accesible, para que en algún
lugar, quizás en una urbanización como mi Country Club, o en una barriada
urbana o en un campo o en un residencial público, alguna niña negra pueda
tener un encuentro con algún libro u otra manifestación cultura que sea
capaz de decirle, como en su momento me dijo a mí, ‘mira, tú no eres tan
rara nada’.

Claro que sería más fácil quedarse en la trinchera de lo que creo, desde
donde puedo atacar a los que no crean en lo mismo que yo.

La cultura, sin embargo, es más importante que mis creencias y prejuicios.

“Cuando me desespero, recuerdo que a través de la historia los caminos de
la verdad y del amor siempre han triunfado. Han habido tiranos, asesinos y
por un tiempo parecen invencibles, pero al final siempre caen”
Mahatma Gandhi