La historia real del psicópata en el cine:
EL PSICÓPATA Y LOS JÓVENES
(Tercero de una serie de 5 artículos)
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La familia Stillo (David Hess, Fred J. Lincoln, Jeramie Rain y Marc Sheffer) en Last House on the Left, Wes Craven, 1972). Un grupo de dementes tortura y asesina a dos muchachas, pero luego sufrirán una venganza igual de sádica por parte de la familia de una de sus víctimas. Wes Craven supo conjugar astutamente las escenas gore (morbosas) con un argumento – inspirado, según confesión propia, por El Manantial de la Doncella del mismísimo Ingmar Bergman - que, en un país convulsionado por las muertes de jóvenes en la guerra de Vietnam y los crímenes de la familia Manson, funcionó como metáfora burda - pero efectiva - de la violencia soterrada en América. Esto convirtió a esta “cult-movie”, a pesar de su indigencia tanto presupuestaria como narrativa, en una de las películas pioneras del cine de terror adolescente. “Leatherface” (Gunnar Hansen) y familia en The Texas Chainsaw Massacre, Tobe Hooper, 1974. El pistoletazo de salida oficial del terror teen fue una versión corregida y aumentada de La Última Casa a la Izquierda. Aquí, nuevamente, un grupo de inocentes jóvenes, más o menos hippies, caen en manos de un clan familiar psicópata salido de las catacumbas rurales del estado de Texas, bastión casi oficial de los sectores sociales más cavernícolas de los Estados Unidos. En esta ocasión, el gore se llevó menos del lado de la casquería y más por el de una iconografía muy notable, inspirada, de nuevo, por la casa de los horrores real de Ed Gein. Esta puso la guinda a una esforzada puesta en escena, a pesar de la escasez de medios de Tobe Hooper. Es imposible negarle a este film la categoría de obra clave del terror de los 70.
“Michael Myers” (Tony Moran) en Halloween, John Carpenter, 1978. De forma inteligente y brillante, Carpenter llevó a cabo la transición del subgénero del “psycho killer” desde el underground y las sesiones de madrugada hasta el cine commercial. El creador de esta obra logró esto rebajando el contenido gore, sustituyendo la técnica amateur y la transgresión de las “cult-movies” por un estilo más conservador, lo cual trae a colación referencias como el cuento del hombre del saco. Con “Michael Myers” y su oleada de imitadores - el más obvio es evidentemente en “Jason” de Viernes 13 - vuelve la asociación de Psicosis entre el sexo y la muerte. Mientras los jovencitos pecadores que se van de juerga son castigados, la dulce muchacha virginal de su casa sobrevive, aspecto con el que ironizará más tarde Scream.
“Freddy Krüeger” (Robert Englund) en Nightmare on Elm Street, Wes Craven, 1982. En una interesante vuelta de tuerca, “Freddy Krüeger” hace evidente su condición de producto de las pesadillas del inconsciente colectivo apareciendo en los sueños de sus víctimas. De esta forma, se lleva a cabo finalmente la fusión entre el cine de psicópatas y el género fantástico: estamos en un sueño y, por lo tanto, las posibilidades son infinitas. El film consigue crear todo un ícono (el sombrero, la cara abrasada, el jersey a rayas y sobre todo la “mano-garra”) que pasa a formar parte de la mitología contemporánea rivalizando en éxito popular con la máscara de “Michael Myers”. “Ghostface” (Dane Farwell) en Scream, Wes Craven, 1996.Tras ser pionero del género del horror y aportar uno de sus títulos emblemáticos, Craven se corona rey indudable del terror adolescente al revitalizarlo, contra todo pronóstico, a finales de años 90. Saqueando con talento, ironía y desvergüenza las convenciones creadas en todos los títulos anteriores, Scream introduce en el mundo del “psycho-killer” el “metalenguaje”, la postmodernidad y el collage de comedia, terror y thriller de quién-es-el-asesino con una insólita, aunque luego imitadísima, mezcla de vanguardia y comercialidad. ¿Epílogo de un género o prólogo de un nuevo estilo donde las etiquetas genéricas antiguas ya no valen? El tiempo lo dirá… ______________________________________________
La historia real del psicópata en el cine:
EL PSICÓPATA Y EL SEXO
(Segundo de una serie de 5 artículos)
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“Norman Bates” (Anthony Perkins) en Psycho, Alfred Hitchcock, 1960. La película creadora del género es, sin embargo, lo menos parecido a un film de psicópatas porque no es hasta la mitad del largometraje cuando el asesinato, de la que pensábamos protagonista, reconduce la historia al territorio de una misteriosa asesina – demente - que habita en una vieja mansión donde los que entran no salen vivos. Al final, la tal asesina resulta ser la segunda personalidad que se ha creado el esquizofrénico “Norman Bates” para reprimir sus impulsos sexuales.
Esta obra maestra revolucionó y dio alas al cine de terror suponiendo un giro hacia lo psicológico en cuanto a temática, y hacia la ruptura con el clasicismo en cuanto a estructura y lenguaje cinematográfico.
“Carol Ledoux” (Catherine Deneuve) en Repulsion, Roman Polanski, 1965. Como en Psicosis (Alfred Hitchcock), esta vez con una “Norman Bates” femenina que se vuelve presa de sus delirios psicosexuales y no tiene reparos en asesinar a los hombres que se le acercan con intenciones libidinosas que, según ella, son todos. Este personaje no soporta la visión de la sangre ni otros peligros del mundo exterior, por lo que se encierra en su apartamento.
Polanski sintetiza magistralmente el cine de arte y ensayo asi como su estilo vanguardista de la época con su gusto por el terror psicológico mediante la creación de un relato enfermizo, claustrofóbico, anticomercial y enormemente influyente.
“Catherine Tramell” (Sharon Stone) en Basic Instinct, Paul Verhoeven, 1992. A diferencia de “Norman Bates” o “Carol Ledoux”, “Catherine Tramell” no asesina por miedo al sexo sino, todo lo contrario, porque sólo convirtiéndose en una mantis religiosa humana puede redondear el placer del orgasmo. De esa forma, se convierte en la perfecta fantasía masculina para canalizar la mezcla de pánico y fascinación que el director, el guionista, y toda la sociedad judeocristiana en general, sienten hacia las mujeres sexualmente liberadas. La asociación de juerga, sexo, drogas, dominación femenina y muerte es tan reaccionaria como cinematográficamente jugosa cuando se pone en manos de un maestro como Paul Verhoeven y de la reina del thriller erótico y mejor femme fatale de la historia del cine, Sharon Stone. ____________________________________________________________________________________
La historia real del psicópata en el cine
(Primero de una serie de 5 artículos)
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Poco se imaginó Alfred Hitchcock que el peculiar final de su historia Psicosis, parecido a los de Pulp Fiction y series de películas tipo B de la época, y vagamente inspirado en la triste y macabra historia real del psicópata norteamericano Ed Gein, iba a destapar una caja de pandora de la que cuarenta años más tarde seguirían saliendo asesinos perturbados.
En la primera mitad del siglo XX, los monstruos de origen literario, como Drácula y Frankenstein, reinaron en el cine de terror. Los próximos 50 años les pertenecieron a los “serial killers”.
En los tiempos de Psicosis, el protagonista entra en escena como asesino, sexualmente enfermo, que mata a sus objetos de deseo, generalmente mujeres. Sin embargo, en los años 70 su móvil se vuelve más enigmático y elige como víctimas a jóvenes de ambos sexos, que son, a su vez, los destinatarios (público) preferentes de estas películas.
No obstante, es curioso el giro que se da en la década siguiente con el regreso a los valores conservadores y la importancia que vuelve a cobrar la vida familiar en la sociedad norteamericana, los cuales irrumpen en muchos psicóticos, cuya intención es la de perturbar hogares.
Por otro lado, los carteles de estas historias suelen consistir en fotos de familia desgarradas. En los años 90, con muchos de los títulos antiguos convertidos ya en clásicos o en películas de culto, hay una auténtica explosión del tópico del “serial killers” tanto del asesino de índole sexual, incluyendo un auge del thriller erótico, como del que se propone destruir las familias, así como del que mata adolescentes. El interés en esto es tal que surge un cuarto grupo de films que, a diferencia de los otros, apenas se ocupan de las víctimas y analizan más al propio asesino.
La selección de películas que adornan este repaso de la historia de todo un subgénero es tan discutible como lo hubiera sido cualquier otra. Los 15 títulos escogidos se caracterizan por alguno de los siguientes aspectos: su alta calidad, por la introducción de nuevos elementos en el universo de los “psycho killers” o por darle la vuelta a los elementos ya existentes. ____________________________________________________________________________________
Perfil de un asesino en serie
para un personaje
Por: Prof. Rafael Mediavilla
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Se le llama “asesino en serie” o “asesino serial” a todos aquellos criminales que cometan un homicidio por lo menos tres veces y con un espacio de tiempo entre uno y otro hecho. Este término fue fijado a mediados de los años setenta el ex agente del FBI, Robert Ressler.
Este tipo de asesino siempre elige a sus víctimas cuidadosamente y con un mínimo de características parecidas. Por lo general, el autor de los hechos en serie es de género masculino - aunque se registran pocas mujeres en los anales históricos criminales - de raza blanca, entre 20 - 30 años y que "cazan" principalmente a mujeres. Según su tipo de vida y personalidad, suelen ser descartados como sospechosos. Normalmente, han tenido un pasado violento, con rechazo sexual, han cuestionado su masculinidad y/o su autoestima.
Este tipo de persona logra recuperarse de todo esto provocando dolor hacia los demás. Una vez tiene a su víctima, asume todo el control, se excita y el impulso sexual lo domina, sintiéndose todopoderoso. No tiene remordimientos por sus actos inmorales. Algunos cometen sodomía (penetración anal), canibalismo, necrofilia (sexo con cadáveres) y pedofilia (sexo con niños).
Tipos de asesinos en serie
EL ORGANIZADO
• Suele ser muy inteligentes.
• Transporta a la víctima (viva o muerta) en su vehículo.
• Planea sus pasos.
• Va provisto del material que necesitará para matar.
• Viola y tortura antes de matar.
• Intenta cumplir sus fantasías antes de acabar con la víctima.
• No deja pistas.
• Entierra o esparce el cuerpo.
• Se queda con "trofeos" (partes del cuerpo o pertenencias de la victima).
• Se interesa por el homicidio, incluso puede llamar a la policía para aportar datos.
EL DESORGANIZADO
• Tiene bajo coeficiente intelectual.
• Puede tener desórdenes mentales.
• Actúa por el impulso del momento.
• Elige la víctima al azar.
• Generalmente no lleva armas .
• Ataca con ira y decisión - suele matar casi al instante.
• Acaricia o practica sexo con el cuerpo en algunas ocasiones.
• Puede practicar canibalismo.
• Puede dejar pistas.
Este, más o menos, es un resumen de lo que es el asesino en serie, para que se familiaricen con el concepto a la hora de crear su personajes. En la parte del ejercicio intelectual que les corresponde como guionista no deben olvidar consultar más explicaciones teóricas sobre la descripción del asesino en serie en general. Allí podrán encontrar terribles historias de gente común que puede que nos hayamos cruzado con alguno de ellos en algún momento de nuestras vidas. Nada de “Jack, el destripador” o “Barba Azul”, sino gente que como ya les he dicho, puede que estuvieran en algún momento, sentados junto a nosotros en el cine, en la guagua, el tren, en algún centro comercial, o quizás, con alguien que hubiesemos hablado.
Encontrarán historias de vidas de asesinos en serie reales y de nuestros tiempos. Sin embargo, y por suerte, ahora puedes leer sus historias y no formar parte de ellas.
Espero que la investigación los aterre tanto como a mí, pero que a la vez les fascinen por lo complejas. Léelas e intenta comprender a este tipo de "personas".
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